Porque somos el olvido que seremos les quiero contar esta historia:
En la portada está la que era mi casa en Chinú, donde nací y viví hasta que tuve 29 años, viví con mis abuelos, mi tía, madre y dos hermanos, muchos de ustedes visitaban mi casa, porque mi tía Mery González era modista, hacia los mejores ojales, el zig zag más bonito decían las señoras, hacia los bordados más pulidos y en mi casa siempre llegaban de todos los puntos cardinales del pueblo a mandar hacer cosas de modistería, mi mamá hacia vestidos a las señoras y las niñas…en fin…
Vivíamos en la Plaza Vieja a una cuadra del Parque Principal, mis hermanos y yo crecimos rodeados de gente buena, tuvimos el mejor ejemplo, en mi casa nunca se oyeron gritos ni palabras groseras, nunca tuvimos enemigos, no sufrimos de envidia ni rencores, de niños nos invitaban a cumpleaños, de adolescentes íbamos al parque, esperábamos ilusionados el día de la virgen del Carmen y el día de San Rafael.
No éramos cualquier sentimiento mezquino, porque no puedo decir cualquier perro, porque los perros son fieles, teníamos buenas amistades, a mi casa, la casa de mis abuelos, llegaban mis primos, tíos, amigos, en aquella época no hacia tanto calor como ahora, sin embargo, las vecinas se iban a sentar allá a medio día, porque decían que la casa era muy fresca por su techo de palma.
En aquellos años nunca imaginamos que dejaríamos el pueblo. El 18 de agosto de 1996, un mes después del asesinato de mi hermano todos nos fuimos, destrozados por el dolor, mi mamá, mi tía y mi hermano con su familia, dejamos lo que más amábamos, las costumbres, los amigos, la familia, porque no podíamos aceptar lo que había pasado, a pasar el dolor en otras tierras. Pasaron 8 años para volver.
Hoy día de mi casa de palma no queda nada, solo los recuerdos y esta foto. De mi núcleo familiar solo quedo yo, que estoy contando esta historia, porque por las noches sueño que estoy en mi casa, recorro sus interiores y me siento con mis amigos en el corredor alto.
El 5 de octubre 1960 nació mi hermano Iván Octavio Salgado González, hoy, en el 2023, estuviera cumpliendo 63 años, pero a sus 36 años el 16 de Julio de 1996 le fue arrebatada la vida.
Hoy comparto este recuerdo en su cumpleaños. No muere quien vive en nuestros corazones. ¡Feliz cumpleaños hermanito!

Gracias a todos los amigos y familia por sus hermosos sentimientos al recordar a mi hermano, estoy segura de que eso lo hace muy feliz, el cariño y el afecto que él se ganó con su carisma y calidad humana sin pedir nada a cambio, él creía en la gente y perdonaba fácil, no sufría de rencores ni envidia, eso definía su personalidad. Su vida terminó muy joven, la justicia de Dios se cumple tarde o temprano.
En el día de la Virgen del Carmen
Este era mi hermano Iván Octavio Salgado González, así era su vida, un muchacho que disfrutaba de las buenas amistades, disfrutaba de los paseos, el paisaje, amaba la libertad, no era rencoroso, olvidaba rápido los malos ratos y prefería ver la cara bonita de la vida, perdonaba fácilmente, le gustaba viajar y conocer, dónde llegaba hacía amigos y era el centro de atracción, por su carisma y don de gente.
Mi homenaje hoy día de la Virgen del Carmen es este, contarles a las nuevas generaciones parte de la historia de su querido pueblo Chinú (Córdoba).
Un día como hoy pasó lo que nunca creímos que pasara en nuestro propio pueblo, aquí está registrado.
Remuevo el dolor, pero refresco la memoria.
Tengo la imagen de mi hermano tirado sin vida en el sitio del crimen, pero no pude subirla, prefiero mostrar los sentimientos, lo que era él y el impacto que causó en el pueblo aquel día.
De hecho, eso marcó sin lugar a duda la salud mental de mi otro hermano, quien a partir de ese momento desarrolló una enfermedad agresiva que se lo llevó.
Tal vez vean imágenes de ustedes en este recordar, hoy 27 años después.










UN PUEBLO QUE NO CONOCE SU HISTORIA ESTA CONDENADO A REPETIRLA”
𝐔𝐍 𝟏𝟔 𝐃𝐄 𝐉𝐔𝐋𝐈𝐎 𝐃𝐄 𝐈𝐍𝐆𝐑𝐀𝐓𝐀 𝐑𝐄𝐂𝐎𝐑𝐃𝐀𝐂𝐈𝐎́𝐍 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐔𝐍𝐀 𝐅𝐀𝐌𝐈𝐋𝐈𝐀 𝐆𝐎𝐋𝐏𝐄𝐀𝐃𝐀 𝐏𝐎𝐑 𝐋𝐀 𝐕𝐈𝐎𝐋𝐄𝐍𝐂𝐈𝐀 𝐘 𝐃𝐄𝐒𝐏𝐋𝐀𝐙𝐀𝐃𝐀 𝐏𝐎𝐑 𝐄𝐋 𝐓𝐄𝐌𝐎𝐑 𝐀 𝐐𝐔𝐄 𝐒𝐄 𝐑𝐄𝐏𝐈𝐓𝐀 𝐋𝐀 𝐇𝐈𝐒𝐓𝐎𝐑𝐈𝐀 (𝐄𝐬𝐭𝐚 𝐞𝐬 𝐥𝐚 𝐭𝐫𝐢𝐬𝐭𝐞 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚)
𝑰𝒏 𝒎𝒆𝒎𝒐𝒓𝒊𝒎 𝒂 𝑰𝒗𝒂𝒏 𝑺𝒂𝒍𝒈𝒂𝒅𝒐 𝑮𝒐𝒏𝒛𝒂𝒍𝒆𝒛, (𝑸.𝑬.𝑷.𝑫.) 𝒂𝒔𝒆𝒔𝒊𝒏𝒂𝒅𝒐 𝒖𝒏16 𝒅𝒆 𝒋𝒖𝒍𝒊𝒐 𝒂 𝒍𝒂𝒔 6:00 𝒑𝒎 𝒉𝒂𝒄𝒆 27 𝒂𝒏̃𝒐𝒔.
Hoy día de la Virgen del Carmen en Chinú, para la familia Salgado González y sus amigos más cercanos, este 16 de julio no es una fecha de grata recordación, ya lo anotaba Yasmín Salgado tristemente en su cuenta de Facebook esta mañana, intentando, tanto evocar con profunda melancolía el brutal asesinato de su hermano Iván Salgado hace 27 años, un día como hoy a las 6:00pm, mientras la procesión avanzaba por las principales calle de Chinú, (𝐧𝐨 𝐬𝐞 𝐞𝐱𝐭𝐫𝐚𝐧̃𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐪𝐮𝐢𝐳𝐚́𝐬 𝐞𝐥 𝐬𝐢𝐜𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐟𝐮𝐞𝐫𝐚 𝐜𝐚𝐫𝐠𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐭𝐫𝐚𝐧𝐪𝐮𝐢𝐥𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐥𝐚 𝐕𝐢𝐫𝐠𝐞𝐧 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐜𝐮𝐚𝐥𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫 𝐩𝐚𝐫𝐫𝐨𝐪𝐮𝐢𝐚𝐧𝐨 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞𝐠𝐚𝐝𝐨 𝐚 𝐃𝐢𝐨𝐬).
Aquí en este estado de Yasmín es claro que además de su 𝐠𝐫𝐢𝐭𝐨 𝐜𝐚𝐥𝐥𝐚𝐝𝐨, 𝐥𝐞 𝐫𝐢𝐧𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐬𝐞𝐧𝐭𝐢𝐝𝐨 𝐡𝐨𝐦𝐞𝐧𝐚𝐣𝐞 𝐩𝐨́𝐬𝐭𝐮𝐦𝐨 𝐚 𝐬𝐮 𝐡𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐨 𝐞𝐧 𝐬𝐮 𝐧𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞, 𝐞𝐯𝐨𝐜𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐚 𝐟𝐞𝐜𝐡𝐚 𝐝𝐨𝐥𝐨𝐫𝐨𝐬𝐚, 𝐪𝐮𝐢𝐳𝐚́𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐢𝐫𝐥𝐞 𝐠𝐫𝐢𝐭𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐚 𝐬𝐮 𝐚𝐬𝐞𝐬𝐢𝐧𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐮 𝐞𝐱𝐞𝐜𝐫𝐚𝐛𝐥𝐞 𝐚𝐜𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐜𝐨𝐛𝐚𝐫𝐝𝐞, 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐬𝐞 𝐞𝐧𝐜𝐚𝐫𝐠𝐚𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐛𝐫𝐚́𝐫𝐬𝐞𝐥𝐚 𝐲𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐥𝐞𝐲 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨𝐬 𝐫𝐢𝐠𝐞 𝐞𝐬 𝐟𝐚́𝐜𝐢𝐥 𝐩𝐫𝐞𝐬𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐬𝐨𝐛𝐨𝐫𝐧𝐨.Revisando los archivos de esa época, aquí las fotos hablan de una marcha en señal de protesta días después del hecho sangriento que conmovió la sociedad chinuana en señal de rechazo por este crimen atroz.
Esto no pasó desapercibido para aquel pueblo, que poco a poco ha ido perdiendo la memoria y los villanos ladinos conociendo esta falencia, fácilmente se postulan como héroes, y beneméritos humanistas…
Esa nutrida caravana del 24 de julio 1996 reclamando justicia por el vilmente asesinado joven Iván Salgado, mientras tanqueaba su moto en la bomba a la salida de Chinú- Sincelejo, la gente se “espelucó”, pero el poder que ejerce el miedo se impuso al final…y todo quedó en silencio desde entonces.
La historia narra que Iván había tenido una gresca con el eufórico y temido Edelberto Cabrales, “El Lua” (el hoy aspirante por 5ta vez a regir los destinos del municipio), frente a la discoteca “Car Bar” luego de una discusión por un acto de intolerancia, lo que ocasionó serias amenazas de muerte de parte del “lua” contra el difunto Iván Salgado, tales como: “Hoy firmaste tu sentencia de muerte, estás muerto HP, estas muerto” luego de irse a las trompadas ambos (estaba en su apogeo el paramilitarismo y en consecuencia, quien vivía y quien moría)
𝐄𝐱𝐭𝐫𝐚𝐧̃𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐚 𝐈𝐯á𝐧 𝟑 𝐝𝐢́𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐬𝐩𝐮𝐞́𝐬 𝐝𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐞 𝐢𝐧𝐜𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐞, 𝐞𝐥 𝐟𝐚𝐭𝐢́𝐝𝐢𝐜𝐨 𝟏𝟔 𝐝𝐞 𝐣𝐮𝐥𝐢𝐨, 𝐮𝐧 𝐬𝐢𝐜𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐦𝐚𝐧𝐝𝐚𝐝𝐞𝐫𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝐬𝐢𝐜𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬, 𝐜𝐨𝐧𝐨𝐜𝐢𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐨 ❞𝐇𝐮𝐠𝐨❞ 𝐬𝐞𝐠𝐮́𝐧 𝐭𝐞𝐬𝐭𝐢𝐠𝐨𝐬, 𝐥𝐞 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐧𝐨́ 𝐬𝐢𝐧 𝐩𝐢𝐞𝐝𝐚𝐝 𝐟𝐫𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐚 𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐲 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐥 𝐫𝐨𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐝𝐞𝐬𝐜𝐮𝐛𝐢𝐞𝐫𝐭𝐨, 𝐯𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬 𝐝𝐢𝐬𝐩𝐚𝐫𝐨𝐬 𝐦𝐨𝐫𝐭𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐚 𝐞𝐬𝐩𝐚𝐥𝐝𝐚 𝐚 𝐈𝐯𝐚𝐧, 𝐪𝐮𝐢𝐭𝐚́𝐧𝐝𝐨𝐥𝐞 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐚𝐜𝐭𝐨 y huyendo extrañamente hacia el barrio Chambacú, metiéndose a una casa muy frecuentada en la calle real, donde era común verlo con otros sicarios de la época, alias “Alex” y alias “Caraémuñeca”, tal vez esperando órdenes.
Hay quienes señalan que alias “Hugo”, ¿era quien comandaba por esa época un grupo de paramilitares al servicio de Salvatore Mancuso, quienes sembraron de sangre y luto innumerables hogares humildes y víctimas inocentes, ¿por capricho? ¿daño colateral?) con un grupo de justicia privada, que era vox populi, al parecer pagos por algunos ganaderos, tan violentos como el “Lua”, en retaliación contra supuestos cuatreros…sicarios que posteriormente mientras se iban acoger a un proceso de “justicia y paz” planteado por el gobierno cuya condición es delatar a sus financiadores y cómplices, fueron asesinados en extrañas circunstancias, como para: ¿no dejar huellas?; queda el interrogante.
𝐄𝐬𝐭𝐚 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐜𝐫𝐮𝐞𝐥 𝐪𝐮𝐞 𝐝𝐞𝐣𝐚 𝐮𝐧 𝐥𝐮𝐧𝐚𝐫 𝐧𝐞𝐠𝐫𝐨 𝐭𝐚𝐭𝐮𝐚𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐝𝐨𝐥𝐨𝐫 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐩𝐢𝐞𝐥 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐡𝐢𝐧𝐮𝐚𝐧𝐨𝐬, 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐨𝐬 𝐨𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐚𝐣𝐮𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬, 𝐣𝐚𝐦𝐚́𝐬 𝐬𝐞 𝐩𝐨𝐝𝐫𝐚́ 𝐛𝐨𝐫𝐫𝐚𝐫 𝐝𝐞𝐥 𝐫𝐞𝐜𝐮𝐞𝐫𝐝𝐨, 𝐭𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐮𝐩𝐞𝐟𝐚𝐜𝐭𝐨 𝐲 𝐚𝐭𝐞𝐦𝐨𝐫𝐢𝐳𝐚𝐝𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐞𝐬𝐭𝐨𝐬 𝐚𝐜𝐭𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐯𝐢𝐨𝐥𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬, 𝐲 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐨 𝐦𝐞𝐧𝐨𝐬 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐨𝐬 𝐟𝐚𝐦𝐢𝐥𝐢𝐚𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐝𝐢𝐟𝐮𝐧𝐭𝐨 𝐈𝐯𝐚𝐧 𝐒𝐚𝐥𝐠𝐚𝐝𝐨, (𝐪.𝐞.𝐩.𝐝), Maxime cuando esta tragedia les ocasionó el desplazamiento de su tierra a otra ciudades y el irreparable daño colateral de también perder a Rafa otro hermano, como lo señala Yasmín en el homenaje que le rinde este 16 de julio a los 2 hermanos desaparecidos por culpa de este vil asesinato, que hoy continua en la impunidad a pesar de haber acudido a la justicia oportunamente.